Una sonda de colecistostomía es un tubo delgado de plástico (catéter) que se introduce a través de la piel hasta la vesícula biliar. También se conoce como sonda de colecistostomía percutánea. Permite que la bilis fluya desde una vesícula biliar obstruida hacia una bolsa de recolección fuera del cuerpo.
La bilis es un líquido que produce el hígado. Ayuda a digerir las grasas. Cuando la vesícula biliar no puede liberar bilis, puede producirse un color amarillento en la piel (ictericia) o una infección del hígado.
Este tubo se utiliza para ayudar a tratar la inflamación repentina de la vesícula biliar (colecistitis aguda). También puede utilizarse cuando no es posible extirpar la vesícula biliar (colecistectomía).
La bilis que se acumula en la bolsa puede parecer sanguinolenta al principio. Pronto recuperará su color amarillo verdoso habitual. Cada día se acumularán en la bolsa entre 2 y 4 tazas de bilis. La cantidad debería ser más o menos la misma todos los días.
Será necesario cambiar la sonda cada 6 u 8 semanas. El tiempo que permanezca colocada la sonda dependerá de la causa del problema de la vesícula biliar.