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Aprenda sobre la enfermedad de injerto contra huésped

¿Qué es la enfermedad de injerto contra huésped?

La enfermedad de injerto contra huésped (EICH) puede aparecer después de que se hayan trasplantado a su cuerpo (el huésped) células madre u otras células hematopoyéticas de un donante (el injerto). Las células del donante incluyen algunas células inmunitarias. Estas células pueden atacar al cuerpo.

El trasplante puede realizarse para tratar la leucemia u otros tipos de cáncer. En primer lugar, la médula ósea, que ha resultado dañada por el cáncer, se destruye mediante quimioterapia de alta dosis o radioterapia. A continuación, se introducen en el cuerpo células sanas de un donante a través de una vía intravenosa (IV). Con el tiempo, estas células se convierten en médula ósea nueva y sana.

Existen dos tipos de trasplantes de células madre:

  • Alogénico. Las células proceden de un donante compatible o parcialmente compatible. En muchos casos, puede tratarse de un familiar. Sin embargo, las células madre también pueden proceder de un donante no emparentado que tenga el mismo tipo de tejido que usted. A menos que el donante sea su gemelo idéntico, las células del donante no serán totalmente compatibles con las suyas. Esto puede provocar una EICH, lo que puede dar lugar a daños graves en los órganos e incluso a la muerte.
  • Autólogo. Las células proceden de su propio cuerpo y se conservan. Cuando se le reinyectan sus propias células, no se produce la EICH.

Existen dos tipos de EICH:

  • Aguda. Este tipo suele aparecer en los 100 días siguientes al trasplante. Afecta a la piel, al tubo digestivo y al hígado.
  • Crónica. Este tipo suele aparecer 100 días o más después del trasplante. Afecta a los mismos aparatos y sistemas del cuerpo que el tipo agudo, pero también afecta a los ojos, los pulmones, los genitales y las articulaciones. La EICH crónica puede tardar años en desaparecer e incluso puede convertirse en una afección de por vida.

Es posible que padezca cualquiera de los dos tipos de EICH o ambos.

¿Cuál es la causa?

El sistema inmunitario contiene células que combaten las bacterias y los virus. Estas células también son capaces de detectar cuándo se encuentran cerca de células procedentes del cuerpo de otra persona. En ese caso, reaccionan atacando a esas células "extrañas".

Cuando las células de un donante se trasplantan al cuerpo, estas perciben todas las células que las rodean como extrañas. Esto desencadena una respuesta inmunitaria en las células del donante. Las células del donante atacan al cuerpo. Esto provoca daños en los tejidos de diversos órganos. Y, dado que la médula ósea se ha destruido para preparar el trasplante, el cuerpo no puede defenderse.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas de la EICH aguda incluyen:

  • Un salpullido en el cuello, las orejas, los hombros, las palmas de las manos o las plantas de los pies.
  • Diarrea.
  • Náuseas.
  • Vómitos.
  • Dolor en el estómago y en el abdomen.

Los síntomas de la EICH crónica incluyen los mencionados anteriormente y también:

  • Llagas en la boca.
  • Cambios en la visión.
  • Problemas respiratorios.

¿Cómo se diagnostica?

Por lo general, el médico puede diagnosticar la EICH solo preguntándole por sus síntomas y examinándole la piel. En algunos casos, es posible que el médico le realice una biopsia del salpullido, del hígado, del tubo digestivo o del pulmón. Una biopsia es un procedimiento en el que se extrae una pequeña muestra del tejido afectado y se envía a un laboratorio para su análisis detallado.

¿Cómo se trata?

El tratamiento de la EICH comienza con la prevención. Cuando reciba las células del donante, también le administrarán medicamentos que debilitan el sistema inmunitario para evitar el rechazo. Asimismo, le recetarán medicamentos para prevenir y combatir las infecciones bacterianas, virales y fúngicas. El médico buscará un equilibrio entre el debilitamiento del sistema inmunitario y la posibilidad de que las células del donante generen médula ósea sana.

El tratamiento dependerá de si tiene EICH aguda o crónica y de qué órganos se vean afectados.

El tratamiento de la EICH aguda puede incluir:

  • Esteroides tópicos. Estas cremas o pomadas se aplican sobre la piel para ayudar a controlar el salpullido. Se pueden adquirir sin receta médica o se los puede recetar el médico. Si le recetan un esteroide, es posible que el médico le indique que lo aplique sobre el salpullido dos veces al día y que cubra la zona con una toalla húmeda y tibia.
  • Hidratantes para la piel, cremas y antihistamínicos. Estos productos pueden ayudar a aliviar la comezón.
  • Esteroides orales. En caso de síntomas más graves, es posible que el médico le recete esteroides para tomar por vía oral.
  • Otros medicamentos. Si sus síntomas no responden a los medicamentos mencionados anteriormente, el médico podría recetarle otros medicamentos, entre ellos el ruxolitinib. Este medicamento se toma por vía oral. Bloquea las señales de las células del donante que provocan el rechazo.

El tratamiento de la EICH crónica puede incluir:

  • Esteroides tópicos y preparados para la piel. Al igual que en el caso de la EICH aguda, estos tratamientos pueden ayudar a aliviar las molestias cutáneas causadas por el salpullido.
  • Glucocorticoides orales. Se trata de medicamentos que debilitan el sistema inmunitario para ayudar a controlar el rechazo. Es posible que el médico le recete prednisona. Si fuera necesario, también podría tomar ruxolitinib.
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