Tras la cirugía, se le trasladará a una sala de recuperación, también conocida como unidad de cuidados postanestésicos. Permanecerá allí hasta que esté completamente despierto y su estado sea estable. Es probable que pueda volver a casa el mismo día.
Es probable que sienta algunas molestias tras la cirugía. Puede que le administren analgésicos por vía oral o a través de una vía intravenosa (IV).
Probablemente podrá levantarse en las 24 horas siguientes a la cirugía. Un miembro del personal de enfermería o un fisioterapeuta le enseñará cómo apoyarse, girarse y levantarse de la cama de forma segura.
Poco después de la cirugía, se le animará a levantarse y caminar. Esto favorece la circulación sanguínea y previene el estreñimiento. Además, evita que se acumule líquido en los pulmones. Para ayudarle a moverse, es posible que le proporcionen un corsé para sujetar la columna vertebral. También es posible que le atienda un fisioterapeuta, quien le enseñará cómo proteger la columna vertebral mientras está tumbado, sentado, de pie o en movimiento.